Ganadería y Producción de Leche en Venezuela: El Rol del Zulia
Venezuela produce hoy más de 4,5 millones de litros de leche al día. Es una cifra que sorprende a cualquiera que solo escuche hablar de escasez cuando se menciona el campo venezolano.
El estado Zulia concentra la mayor producción ganadera y láctea de Venezuela. Con más de un millón de cabezas de ganado, es prácticamente el único estado del país donde la ganadería se practica en la totalidad de sus municipios, salvo Almirante Padilla. Entre el 70% y el 75% de las fincas zulianas son de doble propósito: producen tanto carne como leche en el mismo rebaño, un modelo que le da al estado una resiliencia productiva que pocas regiones del país tienen.
La región de Perijá, en particular, produce casi tres cuartas partes de la leche y los quesos que se consumen en el estado. Y no lo digo solo por orgullo regional: los mejores quesos de Venezuela se hacen en el Zulia. Esa reputación no es casualidad, es consecuencia directa de tener el rebaño lechero más grande del país concentrado en una sola región.
Del ordeño al queso: la base de la cadena láctea
De toda la leche que se ordeña en el país, la gran mayoría —alrededor del 85%— se transforma en queso, muchas veces de forma artesanal, directamente en la finca o en pequeños emprendimientos locales. Es una cadena de valor donde el pequeño y mediano productor tiene un rol central, transformando la materia prima cerca de donde se genera, y donde el know-how quesero zuliano se ha perfeccionado durante generaciones.
El yogurt, la categoría que nadie estaba mirando
Mientras la conversación sobre lácteos en Venezuela suele girar en torno al queso, hay una categoría que viene creciendo con fuerza y en silencio: el yogurt. En 2025 fue una de las categorías de consumo masivo con mayor dinamismo del país, con un crecimiento del 21% en volumen, a pesar de un aumento de precio del 19% por litro. Esa combinación —más volumen vendido incluso con precios más altos— es una señal clara de demanda real, no de un repunte artificial.
A nivel global, el mercado del yogurt sigue en expansión, impulsado por consumidores que buscan cada vez más opciones ricas en proteína y probióticos. Venezuela no es la excepción a esa tendencia, y con una base de producción lechera tan sólida como la del Zulia, hay una oportunidad de valor agregado que todavía está lejos de explotarse a fondo.
Agropecuaria Dahmo: parte de una cadena, no una excepción
En Agropecuaria Dahmo, nuestra empresa dedicada a la actividad, mantenemos una producción de más de 4.000 litros de leche diarios, gestionada con manejo técnico del rebaño, control sanitario y una visión de sostenibilidad de largo plazo. Es una operación pensada para crecer de forma ordenada dentro de una cadena láctea que, como región, ya viene demostrando su capacidad desde hace décadas.
La ganadería no perdona la improvisación. El manejo de pastizales, la genética del rebaño, la sanidad animal y la logística de ordeño y frío son variables que hay que sostener todos los días, no solo cuando los precios acompañan.
El potencial de la ganadería lechera en Venezuela
El sector lácteo venezolano ha empezado a proyectar un cambio de fase. Distintos informes del sector para 2026 señalan un balance favorable en el cierre de 2025, con expectativas de crecimiento apoyadas también en el desarrollo del rebaño bufalino, una alternativa productiva que gana terreno en algunas regiones del país por su rendimiento y adaptabilidad.
Entre el queso que ya es referencia nacional y un yogurt que recién empieza a mostrar su potencial, el sector lácteo venezolano tiene delante una oportunidad de crecimiento en varias direcciones a la vez.
La producción de leche en Venezuela, en cifras
El país produce hoy más de 4,5 millones de litros diarios, con el Zulia como principal región productora gracias a más de un millón de cabezas de ganado y los mejores quesos del país. El yogurt, mientras tanto, creció 21% en volumen durante 2025, consolidándose como una de las categorías lácteas más dinámicas. Agropecuaria Dahmo aporta a esa cadena más de 5.000 litros diarios, dentro de una operación pecuaria gestionada con manejo técnico y visión de largo plazo.
Este no es un negocio en el que se pueda improvisar. Se sostiene con manejo técnico, paciencia y una relación de respeto con el rebaño y con la tierra que lo sostiene. Esa disciplina, más que cualquier cifra puntual, es lo que permite que la producción de leche siga en pie año tras año, y que categorías nuevas como el yogurt tengan una base sólida sobre la cual crecer.
