Hay ciudades que tienen fiestas. Maracaibo tiene noviembre.
Para quien no es de aquí cuesta explicarlo. Durante un mes entero la ciudad cambia de ritmo, de música y hasta de horario. Y si alguien me pidiera una sola recomendación para conocer Maracaibo, le diría lo mismo de siempre: venga en noviembre.
Arranca antes de que empiece
Noviembre en Maracaibo empieza en octubre. A finales de mes, la imagen de la Chinita baja del lugar donde está todo el año en la Basílica para quedar cerca de su gente. Esa bajada es la señal. A partir de ahí, la ciudad entera sabe que viene la temporada.
Bella Vista se enciende
A comienzos de noviembre se encienden las luces de la avenida Bella Vista. Ese día salen familias completas a caminarla de noche, con los niños en hombros y el teléfono en la mano para la foto. Es el momento en que Maracaibo se pone el traje de fiesta.
8 de noviembre: Día del Gaitero
La gaita es el sonido de esta ciudad. Cada 8 de noviembre se celebra el Día del Gaitero, y en 2022 Maracaibo lo celebró en grande: más de 400 gaiteros tocaron juntos frente a la Basílica y se llevaron un récord Guinness. Solo en el Zulia se le ocurre a uno convertir un récord mundial en una fiesta de barrio.
Desde ese día hasta diciembre, la gaita suena en todas partes: en la radio, en las oficinas, en los carros y en cualquier reunión donde haya un cuatro, un furro y una charrasca.
La feria
La Feria de la Chinita llena los días previos al 18. Hay elección de reinas, desfile, tarimas con gaiteros y programación cultural en distintos puntos de la ciudad. Y entre un evento y otro, se come. Mucho.
Una mandoca en la mañana, un patacón en la noche y unos huevos chimbos de postre. Ahí uno entiende por qué el zuliano no se queja tanto del calor en noviembre: está demasiado ocupado comiendo.
El 18
El 18 de noviembre es el día grande. La plazoleta de la Basílica se llena antes del amanecer, con gaitas para recibir a la Chinita. Hay misa, procesión y un recorrido por el lago que pasa por los muelles. Y ese mismo día las Águilas del Zulia suelen jugar el Clásico de la Chinita, porque en Maracaibo hasta el béisbol se suma a la fiesta.
La historia de la tablita que se convirtió en la Chinita merece un texto aparte, y se lo voy a dedicar en su día.
Y cierra con la Aurora
La fiesta no termina el 18. A fin de mes, la Chinita sale en la Aurora, su último recorrido por las calles antes de volver a su lugar. Y cuando uno cree que ya se acabó todo, la gaita sigue de largo hasta diciembre.
Una invitación
Si tiene un cliente, un socio o un amigo que nunca ha venido a Maracaibo, tráigalo en noviembre. No hay mejor carta de presentación del Zulia que una ciudad entera celebrando junta. Las reuniones se le van a hacer más largas, eso sí, porque nadie se despide sin antes ofrecer que la reunión se extienda.
Se los dice alguien que vive esta ciudad todos los días: quien viene en noviembre, vuelve.
Miguel Ángel Daher Quintero
